Aquello de lo que me alimento, aquello de lo que me impregno; es aquello que termino siendo. Hoy me alimento de sensibilidad, de desgarro, de inocencia al escuchar a Anthony. Rigidas pautas mundanas inundan el campo de juego, mientras los humos del incienso se cuelan por las rendijas de sus dudas. Mil gracias a quien con su calor me ayuda a alimentarme en humanidad.
miércoles, 14 de octubre de 2009
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Qué grande! Aciertas en todo lo que pones. Sigue mostrando esta música!!!
ResponderEliminarYa lo hablamos un día y cada vez que lo vuelvo a escuchar me emociona.
ResponderEliminarEd (sigue asi)