El amanecer iluminó los lugares del bosque de su mente. Pronto, los lugares donde la luz no llegaba, se volvieron claros y apacentados.
El aire llegaba puro y cargado de vida en el claro donde el viejo maestro se sentó a hacer sus ejercicios.
Alli, en comunion con su entorno...se alimentaba de buenas vibraciones...
domingo, 25 de octubre de 2009
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