Al principio, puedo oír de fondo las pisadas y me pregunto si existe mundo.
Tras despejar los oídos, puedo sentir el sonido de las risas de la vida y de como las los elementos ocupan su lugar en ella.
Pronto llegan las bocanadas de aire, a veces cálidas y a veces frías que junto a caricias y abrazos, reaniman mi tacto.
La luz de las emociones y los puntos de encuentro con el mundo, hacen que mis ojos comiencen a abrirse.
Los olores de esperanza esculpidos en verdes sabores son motor de mis pasos y de los dedos que ahora escriben...
¿Qué me está pasando?
Esta siendo mi despertar, el despertar del durmiente...
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Bienvenido al mundo, y enhorabuena por esa esperanza.
ResponderEliminarmil gracias Amapola :-D
ResponderEliminar