Caes lenta y pausada, mientras alimentas con tu esencia aquello que tocas.
Cuidas mis pies cansados por el camino y llenas las grietas de las heridas que, aun por cicatrizar, cubren mi cuerpo.
Llanto de luna otoñal que recubres mis atardeceres, hoy me entrego a tu cálida mirada para poder así, fundirme contigo en la lluvia púrpura...
domingo, 8 de noviembre de 2009
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